"Un gran corazón con patas quiso detenerse en la puerta de
la chica verde. Pasado el tiempo y los latidos, el corazón, tras haber recorrido medio
mundo buscándome, se dio cuenta de que no eran mis ojos los que debía habitar.
O quizás fuera al revés, o ambos modos a la vez.
La realidad salió a flote, o los sentimientos; y los
cielos estallaron en en rayos y centellas. Así, sus ojos pudieron ver, al fin, la Nada."
No hay comentarios:
Publicar un comentario