lunes, 22 de agosto de 2011

rompiendo muebles otra vez

Te has subido a la lámpara del techo para bombardearme los sentidos.


Y allí, aferrado al tiempo, te niegas a parar;

aun sabiendo que la distancia, de tu cielo a mi cama,

es más eterna y fría que el invierno que se esconde tras las cortinas de esta extraña habitación.


martes, 16 de agosto de 2011

desintoxicación

-¿más?

-Si, por favor, doble.

Que todo cansa, llegado el momento. Pero cuando el momento no se ve por mucho que mires (sin querer encontrarlo) y el horizonte, sin embargo, tiene sus fronteras a un paso de ti...entonces sí, que sea doble.


Un año de sobredosis de alegría.

martes, 9 de agosto de 2011

Reencuentro conMi

Echando la vista atrás, sintiendo los momentos peregrinar por mis antebrazos, estimulando cada poro. Recorriendo los recovecos de nuestros caminos, que se cruzaron hace ya cuatro años o 1460 días, alguno más... alguno menos. Alcanzando a oler cada uno de los colores que llenaron nuestras mañanas de resaca, o de empalmada; las tardes de vivir por vivir en plano horizontal o vivir por alcanzar uno de los puestos codiciados de esas jaulas de conocimiento que dicen llamarse bibliotecas, aun sabiendo que son mucho más (entrenamiento de gestos silenciosos para conversaciones eternas y otras historias); las “postardes” de Retiro, espiritual y en todos los sentidos; las “prenoches” de nubes en el salón dispuestas para conversaciones pequeñas, y absurdas...pero tan grandes; y las noches...esas noches, de luces de neón en las pupilas y tiendas de disfraces en nuestras chisteras, aprendiendo lo fácil que es dejarse llevar de la mano de un vampiro, volando con sorbos de guerra, o de paz, o de las dos a la vez, dejándonos querer por cada farola, y cada escalón mal superado...pero superado al final, con una sonrisa de oreja a oreja, gracias al ejército de incompetentes desastres que me acompañaba, y me acompaña, y de algún superheroe Desastre que quiso salvar las noches de luna llena.

Por todo...y por mucho, mucho más, es fácil echar la vista atrás y sonreír al pensar que todo esto...volverá.


martes, 2 de agosto de 2011

En busca del Hombre de Giacometti

Supongo que es mucho más que recorrer kilómetros con tal de ver el ángulo que hace mi vida sobre la carretera en cada uno de ellos; supongo que las razones las perdí soñando pero me sigo moviendo por algo, y ese algo...; supongo que la suerte existe, y que el destino es una mezcla de ella y de las consecuencias de pequeños detalles, bailes de cada decisión en el salón del tiempo; supongo que esto no tiene sentido, pero mi vida con sentido no tendría objetivo.

Sé que supongo muchas cosas, pero también supongo que sé, y sé, que algunas cosas pasan sin más y, a la vez, porque tenían que pasar y porque el equilibrio es imposible de alcanzar en la balanza de la felicidad efímera (en voz baja, que no resalte)...Pero a veces se hace notar, y pesa de verdad.