martes, 29 de octubre de 2013

Put you in my grey shoes


  -¿Nunca has soñado que te ahogabas?

  - No está en mi lista de grandes logros durmiendo, no. Llámame excéntrico pero llevo mejor lo de soñar con volar y esas cosas.

  - Claro… yo jamás he sido capaz. Supongo que al nacer me dieron a elegir y preferí la falta de oxígeno a la aparente falta de gravedad. No obstante, se saca mucho más partido de una experiencia en la que tu vida pende de un hilo, y cada segundo que pasa, agonizante y lánguido, el desenlace se enturbia. Es algo que que hay que “vivir”, sin duda.
El mundo no sabe apreciar esta clase de consejos; están tan acostumbrados a su mundo feliz con alas y hadas surcando el horizonte que no se detienen a escucharte.
Pero algo está claro, si un día hubiera una guerra acuática, ya te imaginas de quién iba a depender el futuro de la humanidad… de ellos no…

  -Ja ja ja ja, claro que no! Dependería de las hadas, ja ja ja ja; y de si los sueños llevan hormigón en los zapatos o no, dato nada desdeñable.