-¿Nunca has soñado que te ahogabas?
- No está en mi lista de grandes logros durmiendo, no. Llámame
excéntrico pero llevo mejor lo de soñar con volar y esas cosas.
- Claro… yo jamás he sido capaz. Supongo que al
nacer me dieron a elegir y preferí la falta de oxígeno a la aparente falta de
gravedad. No obstante, se saca mucho más partido de una experiencia en la
que tu vida pende de un hilo, y cada segundo que pasa, agonizante y lánguido,
el desenlace se enturbia. Es algo que que hay que “vivir”, sin duda.
El mundo no sabe apreciar esta clase de consejos; están tan acostumbrados a su mundo feliz con alas y hadas surcando el horizonte que no se detienen a escucharte.
Pero algo está claro, si un día hubiera una guerra acuática, ya te imaginas de quién iba a depender el futuro de la humanidad… de ellos no…
El mundo no sabe apreciar esta clase de consejos; están tan acostumbrados a su mundo feliz con alas y hadas surcando el horizonte que no se detienen a escucharte.
Pero algo está claro, si un día hubiera una guerra acuática, ya te imaginas de quién iba a depender el futuro de la humanidad… de ellos no…
-Ja ja ja ja, claro que no! Dependería de las hadas, ja ja
ja ja; y de si los sueños llevan hormigón en los zapatos o no, dato nada
desdeñable.
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