Y con suerte allí, sin previo aviso, convertirme en un verdadero agujero negro. Pero en bajito, que no nos oigan, no vayan a omitir el "sin previo aviso", que siempre me gustaron las sorpresas.
sábado, 6 de julio de 2013
madurar, tomar las riendas o...
Arrebatarle las fuerzas al viento; introducir violentamente las manos en los agujeros negros, y despojarles de toda esa fuerza que dicen contener. No saben que la fuerza no se contiene, fluctúa, evitándome como polos opuestos. Y será eso, que la polaridad me tiene atrapada en un campo de nubes grises, y no me dejan aproximarme a mis objetivos: tormentas de verano cargadas de energía. Será que conocen el final de la historia, y me adormecen en ambientes plúmbeos.... Será que me alejan de la recompensa de transformarme en rayo y... Sí, precipitarme, así, sin más paracaídas que la sonrisa de la satisfacción, hacia el centro de la tierra.
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