Un tributo a las sonrisas,
a las miradas perdidas,
a las pupilas reactivas
si te ven pasar,
y radiactivas
si te quedas un día más.
Al sol que ya no sale más,
cansado del viene y va,
del trasnochar por trasnochar,
de buscar, será, un lugar,
donde te pueda iluminar,
dar calor, acariciar.
Un tributo a los silencios de cartón
que se desmontan con tu voz;
que se llenan de escenas,
de pedazos de vidas ajenas.
A los sentidos que sospechan,
ahora,
que este será el modo, será
la hora.
No hay comentarios:
Publicar un comentario